Miradas

Hay una funcionalidad básica del arte: expresar. Expresar emociones, ideas, expresar belleza. Buscar el lugar y el encuentro con la belleza.

La búsqueda de instrumentos y herramientas que hagan permanecer el arte que lleva uno dentro para transformarlo en la realidad o para destruir aquello que no es deseable hace que se necesite una nueva mirada.

Muchas miradas, muchos puntos de vista, cruciales puntos de vista.

Revisiones y revisiones de los diferentes puntos de vista:  Para volver al error, la duda y el miedo.

En esa expresión se vuelve de nuevo al espacio, a lo local: Para transformar un poco la realidad, solo un poco.

 

 

Automatismos del Chino

Hemos aguantado bicha Rita y yo un minuto la mirada. Distantes. Rita, en su silencio y yo en mi soledad. Ella temblando hacía un rato la acababa de duchar.

Yo esquiza, con mis sentimientos que pasan de la alegría al llanto. En esa ternura incómoda empezó a centrifugar la lavadora terminé de tender la ropa que había en el cesto y me preparé el desayuno.

Jaume viene del Chino con un automatismo: es invierno hace frío, mucho frío ha nevado en todo el Pirineo, ha subido la luz y tenemos una lucha latente: nuestra salud y estar presentes.

He comprado un aparatejo -dijo- que sirve para regular el tiempo que esta encendido la calefacción. Cogió unas tijeras abrió el envoltorio y saco el aparato.

Estaba roto y quemado. Desilusionado pero decidido a solucionar la injusticia de la subida de la luz y el frío volvió de nuevo al Chino a cambiar el aparato.

Se ha de ser astuto pensé, se ha de ser astuto..…permanecer…dios mío, qué frío!

Así apareció el Chino, una guarida donde hace frío, un alambre que condiciona, estructuras y poderes que construyeron en el meollo de la lucha social.

Chino, eres un óvulo, un recluso, una inmigrante, un refugiado, soledad y borrachos.

Un parque destrozado y la esperanza del cambio en un fluir constante, un ir y venir.

Circulación en todas las esferas.

 

A Bauman

Estaba buscando el libro  Vivir con extranjeros de Zygmunt Bauman. Revolví toda mi estantería, me llamo Jordi y no paraba de hablar con él diciendo eso de que extraño es el amor que no lo entiendo y recordaba el amor líquido y las relaciones de hoy. 

Estaba tratando de dar pasos en como entender una sociedad descompuesta por su propio status quo, por la barbaridad que genera el éxodo.Hasta ayer estaba a punto de hacer una mudanza que al final no hago.

Los estratos y los estadios son espacios  ingobernables y lejanos y no hay espacio, no hay lugar.

Es difícil de entender que ya no soy siquiera de la clase obrera, soy una underclass. La transformación de la sociedad no está en base a ser obrero solamente está en base a no tener clase. A no figurar en el mapa de todas las posibilidades que se dan.

¿Pero y si hubieran pequeñas conexiones, tan pequeñas que hubieran dudas, tan pequeñas que nunca sabrás si son reales, imaginarias o ficticias y la única realidad que tuvieras es de transformarlas?

La globalización nos ha hecho extraños que no tienen espacio donde transformar aquello que viven. No hay lugar y si no hay lugar no hay cambio. Vuelta a la alienación cartesiana.

 

Recuerda siempre que vuelvas a esa alienación cartesiana es que encima todavía serás una extraña donde el sistema quedrá sacudirte entera en su propio abismo.

….Deja de ser extraña, deja de ser extranjera, busca el espacio….

Nos vemos en el abismo.

 

cosmogonía

Ecuación que navega en el mar. Cuerpo flotante, código de la vida: de sus náufragos y piratas. Simbología que trata de acercar al vaivén.

A los espermatozoides, a una mujer embarazada, a ojos incrédulos de sufrir tanta agonía, y de nuevo una vagina: la mía, en su máximo esplendor.

Cuando llegue la noche, estaremos mis amantes y yo dispuestos a una lujuria enfurecida  buscando una libertad que existe en un imaginario libre.

En una cosmogonía que no he adaptado de una  cultura de ninguna parte. Pues eso de que yo sea libre y tu también: que dancemos con los pechos desnudos, follemos como descosidos y maleantes seres vivos es mejor que quede en una encrucijada.

Con un sistema material y superficial.

No soy un ente, estoy viva. Vivo en una ciudad donde cada vez veo mas injusticias. Donde la desigualdad se hace difícil de denunciar. Yo quiero demostrarme que estoy viva. Que no muero, que no me mataran.

He de sentir la lujuria, es la mejor manera de sentir la libertad. La mía y la humana. La fiera que soy necesita caricias, juegos, besos…pero no te duermas plebeya.

La libertad limita con la estructura y el espacio. Es eso justo lo que nunca acabe de entender.

Individuo y Caos somos la tentación y el desorden. Somos cobardes, débiles y flojos porque construímos una muerte cívica cada vez que callamos, que nos anulamos, que ignoramos.

Cosmogonía que llevo dentro has de fluir.

 

 

 

la pintora primitiva

Eráse una vez una mujer que pintaba pero no sabía que era pintora,

Eráse una vez una mujer que cantaba pero no sabía que cantaba,

Eráse una vez una mujer que descubría poco a poco la base y la esencia de sí misma.

A base de pigmentos, a base de colores tierra, dibujo a una fantasma que era su propia esencia.

En otro momento, quizá en otra circunstancia.

Un cruce de identidades y respuestas que dan paso a una pintora primitiva.

La artista bruta