Hola,

Me pregunto si todas las guerras, derramamientos de sangre y miseria no llegaron a la creación cuando un hombre busco ser el señor de otro, y si esta miseria no se irá cuando todas las ramas de la humanidad vean la tierra como un tesoro común a todos.

Gerrard Winstanley, The New Law Righteousness, 1649.

A PEpita

A Pepita Cuyami

Noche oscura. Sin luz. Sin estrellas. 

cielo negro, una nube llena de humedad.

Las farolas alumbran, los pájaros no cantan murmuran,

Silencio y de repente se enciende una luz, un niño llora.

Silencio y de repente hay un borracho en una esquina, 

trata de buscar las llaves.

Pepita sigue su paso ligero a un margen de la calle.

La oscuridad, el frío y la humedad son los adjetivos

de una madrugada cualquiera.

Se levanta un poco de aire. El autobús está a punto de llegar a

la parada. Ella corre hasta cogerlo.Sube y se sienta.

Llega a plaza España. Luego a Sants. Por último a Hospital de Sant Pau. Toma un café en el bar de enfrente del hospital habla con el camarero. Termina su café y va al vestuario.

Se pone el uniforme y empieza la jornada laboral.

Noche oscura poco a poco amanece, el cielo tiene unos colores increíbles y la arquitectura del hospital es un cuento de hadas de una niña que juega en la sala.

Amanece los médicos y los enfermeros de guardia acaban su jornada, son las siete de la mañana.

Se cruzan el médico de guardia,las enfermeras y las señoras de la limpieza. Siempre tienen tonterías que contarse y alguna indicación clara de como llevar la mañana o que ha sucedido de madrugada.

Dura 10 minutos luego cada uno corre a colocarse en sus puestos.

El pabellón de psiquiatría era el antiguo vestuario de las señoras de la limpieza. La oficina de la señora Petra fue después el despacho de mi psiquiatra.Es curioso, cuando lo descubrí estaba en plena crisis entendiendo los cambios que ha vivido el hospital.

La señora Petra era la jefa del departamento de limpieza.

A veces Pepita iba a plancha y a veces iba a urgencias. 

Yo me quedaba en la guardería con mi vestido color rosa y mis zapatos de charol. Había una novedad muy grande y era que en el pabellón de maternidad habían puesto una tele con un vídeo.

Perdona no le he dicho que estamos en los 80, voy de arriba abajo recordando cosas del pasado y se me ha olvidado decir que son los 80. Todo vuelve, por macabro que parezca el asunto todo vuelve.

Han reformado el hospital y todavía reconozco los pabellones,y mis ganas de convertirme en enfermera.

Los niños y niñas de los trabajadores hacíamos cita en esa guardería.Veíamos Blancanieves y Pinocho. Hasta que vino el supuesto técnico de mantenimiento de la televisión. Nadie pensó que fuera un mangante, se llevó la tele delante de todos nosotros,así sin más una Philips en su mejor momento.

Se fue la televisión y empezó una conexión directa con el espacio.

Los cuentos de hadas de la arquitectura del hospital,las naves, los túneles,las columnas. La imaginación volaba en el hospital tratando de descubrir todos los cuentos que había en su arquitectura.

Las horas del reloj lo marcan: 

La promesa era la gran estructura.Ese hombre que hizo un rosetón, ese dragón lleno de fuego eran el miedo y la promesa de ser libres algún día. 

-La noche existe para que podamos descansar, 

añorar tener en la mente un pasado fresco que revivir. 

El destello de la noche sera una cometa, una estrella que en silencio guiara, la pureza de nuestros sentimientos: Luz.

Luz universal del tiempo, de heridas y historias que hemos de conocer en la oscuridad.

Luz que sobrevive en los ojos-dijo mamá.

Ahora has de descansar Micaela, eres demasiado inquieta. 

Cada día te contaré un trozo del cuento.

-Buenas noches Micaela, descansa.

La luz se apagaba y Micaela daba vueltas y vueltas en la cama.

Hasta que cogía el sueño y comenzaba a imaginar.

Soñaba despierta con bosques frondosos, y ella allí era feliz.Ella soñaba que caminaba en la oscuridad, su cuerpo se convertía en una gata negra de ojos amarillos.Silenciosa, se quedaba dormida en un árbol de la Pineda.

La brisa marina le contaba un cuento de un mar enfurecido.

Las olas del mar eran caricias de terciopelo negro.

Pepita lo dejaba todo listo antes de ir a dormir.

Apagaba todas las luces, cerraba la puerta con llave y al llegar a su dormitorio descansaba y se relajaba.

Soñaba…un cuerpo trata de acercarse a otro cuerpo, otro cuerpo

trata de alejarse, se acerca una caricia, alguien traerá una promesa. Alguien te preguntara como se escondió tu mirada cuando no dijiste nada.

El sueño no acaba, los cuerpos eran el engranaje de la gran estructura.

El despertador suena. Pepita ha dormido mal. Ha pasado mala noche..

Com tenir salut i no morir en l’intent

Quan esternudem diem ‘salut’, quan ens acomiadem diem ‘salut’ i quan no ens toca la loteria diem que el més important és la salut. És clar que la salut a casa nostra és molt important. Per això, els protagonistes del novè capítol d’aquest curiós manual de supervivència provaran d’esbrinar quina relació tenim els catalans amb la salut. I ho faran des de diferents punts de vista, tant físics com mentals o emocionals, parlant, per exemple, amb els membres del col·lectiu Radio Nikosia o analitzant quin paper té la immigració en el funcionament de la Seguretat Social. I no volem dir quins altres punts sortiran al programa… per curar-nos en salut.

Origen: Com tenir salut i no morir en l’intent

cicatrices

Un dia de verano yo estaba tomando un helado, hacia mucho calor y la gente paseaba con sus camisetas, sus pantalones cortos, estaba en la Rambla y la gente iba de un lado a otro. De repente se puso a llover, hacia frío y la gente ya no iba con pantalones cortos llevaba abrigos y paraguas y yo me preguntaba: de donde habéis sacado esos paraguas y esos abrigos, y como que ha llegado ya el invierno y hace frío?

Hace poco le vi, tenia la misma sonrisa…la vida parece que me haya hecho una pregunta amarga: Te ha pasado factura Él?

Creo que hasta mi columna vertebral sabe tu nombre, en cambio a ti, la vida te ha dejado igual, como si no pasará el tiempo…

Yo estoy llena de cicatrices

LLUVIA EN GRACIA

El bolero que sonaba era de Chico y Rita,

ese bolero y esa lluvia la vivi en Gracia,

la fuerza y el sabor de esas baladas

son tragos agridulces de la antesala de una nueva batalla,

Bravicunda era una yegua con el lomo dorado,

viene a rescatar las notas, la prosa y la poesía.

El piano viste de lejos sus mejores galas,

A donde fue a parar el evento?

la cortesia, el baile, los personajes de la película y

tu y yo en aquel momento?

La yegua camina por la carretera se visibiliza a ambos

lados de la autopista.

Los cantantes acaban exhaustos al acabar el bolero

y Rita se da una ducha de agua fría para vencer el calor.

Juan y yo bailamos extasiados hasta que la lluvia empapo

nuestros cuerpos en ese momento éramos imponderables,

la energia de ese carnaval de febrero era la puesta en escena

de nuestra película Chico y Rita: Será como un carnaval por

siempre juntos los dos… como ayer.

la chabola

El desorden de una chabola. cuatro platos apilados en la esquina, el sudor frío de un hombre enloquecido, la figura de una sombra en la pared, la luz tenue que que busca una reacción. Qué vas a decir, eh?

¿Ya quieres marcarte un diagnóstico?. El diagnóstico denuncia la pobreza y institucionaliza el racismo. No es un accidente ser negro.


La artista bruta acaricia el norte